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Km vertical Gandía

Ferrata del Ponoch

A primeras horas de la mañana éramos sombras en la oscuridad, como una estalactita con su goteo rítmico así poco a poco nos íbamos concentrando bajo la farola de la avenida, a los pocos minutos llegaban Carlos y Nuria, después de haberlos espoleado con algunos mensajes para darles prisa.
Una espesa niebla flotaba en el ambiente, y esta nos acompañaría prácticamente todo el camino hasta la Nucia, Carlos para recuperar el tiempo perdido, se centra en pisar el acelerador y apenas participa de la charla matutina, que tampoco es de lo mas animada, por que andamos todos recién despertados.
En el Parking del Ponoch el sol ya alumbra radiante, y sobresale de lo que será un mar de nubes que cubre todo el horizonte, somos de los primeros en llegar, el coche contiguo, es de unos escaladores que preparan su material para meterse en la flor de luna, después de unos saludos y breves comentarios, emprendemos el camino de aproximación.
Nuria no lo puede resistir y su espíritu competitivo hace que se ponga en cabeza, y nos imponga un ritmo que hace que nos suban las pulsaciones, y el grupo se vaya alargando como la serpiente multicolor de la vuelta ciclista, cuando llegamos a pie de ferrata, las vistas son espectaculares, el mar de nubes prácticamente cubre todo el horizonte salvo la pinada que hemos dejado a nuestros pies, lo contemplamos con admiración al tiempo que hacemos un par de fotos, y acordamos los puestos de cabeza y cola.
Nuria sigue en su tónica, abre en cabeza la comitiva, y nos va ganando distancia, presta más atención al cronometro de su muñeca que al entorno que nos rodea, luego nos confiesa que quería batir su récord de tiempo, pero hoy no es su día, puesto que a mitad de camino hacemos un alto, para comer y beber un poco y hacer alguna foto más, pero a estas alturas apenas nos quedan 15 minutos de ferrata, así que una vez en la cima disfrutamos una vez mas de las vistas, y nos enfilamos hacia los rapeles.
Montamos cuerdas, y decidimos bajar de dos en dos, para que sea algo mas rápido, la cordada de Carlos y Nuria es la mas lenta, tienen que ir desenganchando las cuerdas, y para más inri, a Nuria se le enreda el pelo en el reverso, pero queda todo en un susto en vez de en una calva,
Y esto es el pequeño resumen de una mañana fantástica, que la climatología ha hecho que lo encontremos en unas condiciones excepcionales, y de seguro que repetiremos, mientras tanto, nos vemos por esos montes de Dios.

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